Situación

En el extremo suroccidental de la Serra de Tramontana, quebrado en el Freu de la Dragonera, el Puerto de Andratx vive bajo la Mola de s’Esclop, montaña hermana del Galatzó y cómplice de todas sus leyendas. Bellísimo entorno de viento y bosques verdes donde el Comte Mal condenado a vagar, huye de sus fechorías cabalgando su corcel negro envuelto en llamas y dejando un intenso rastro de olor a azufre. En el valle, sus gentes trabajan el campo y en la rada los pescadores regresan de la mar. François Aragó en la cima del monte, acampado en una sencilla y diminuta caseta de piedra, escruta al cielo día y noche mirando hacia Formentera para completar el cálculo del círculo de meridiano. Mitos e imágenes del pasado se agolpan en sus perfiles que son parte del legado de un litoral hoy día ilustre y cosmopolita; el lugar en el que el Club de Vela fomenta la práctica de actividades náuticas, sociales y deportivas.